¿Sabias que el éxito de tu tratamiento con PRP empieza en el laboratorio?

El Plasma Rico en Plaquetas (PRP) se utiliza con éxito en estética, traumatología, odontología y regeneración de tejidos. Pero hay algo fundamental que debés saber: no es solo «centrifugar sangre«.

Al ser un producto biológico que vuelve a ingresar a tu cuerpo, requiere condiciones estrictas de esterilidad, calibración de equipos y control de calidad. Si el proceso falla, te exponés a infecciones o a que el tratamiento simplemente no funcione.

Exigí siempre que de la preparación de tu PRP se encargue un profesional bioquímico. Tu salud no se negocia. 

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